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lunes, 2 de septiembre de 2013

Coleman estrena "Incandescente", un trabajo de elegantes canciones El influyente rockero argentino Richard Coleman lanzó su tercer disco solista “Incandescente”, que contiene grandes canciones. También, se reeditó el clásico de Bob Marley "Kaya" y se destacan las novedades de Vudú y Mustafunk.

RICHARD COLEMAN, “INCADESCENTE”

Nuevo trabajo solista del ex Fricción y 7 Delfines, a quien la madurez parece haberle dado un gran brillo, una más que necesaria regularidad y ha mejorado sus manos de orfebre musical a la hora de componer bellas, elegantes y a veces oscuras canciones.
Guiado por el experto Alejandro Vázquez como productor, Coleman esta confirmándole a la opinión publica por qué era uno de los mejores de la generación de los `80, que simplemente no tuvo suerte en sus anteriores proyectos, lo que no le impidió realizar grandes discos tanto con Fricción como con los Delfines.
Además, Vázquez le permitió a Coleman demostrar su calidad, su elegancia, su romántica y cuidadosa labor a la hora de componer canciones, cualidades que parecen casi ausentes en las generaciones posteriores a la suya.
El CD abre con la canción homónima que reúne esas características a medio tempo, embellecida por los arreglos de un cuarteto de cuerdas dirigido por Pedro Onetto.
A lo largo del disco lo acompañan grandes músicos como el bajista Daniel Castro, Bodie en teclados, Gonzalo Córdoba con una notable labor en las seis cuerdas, el baterista Diego Cariola e invitados como Skay Beilinson, Alejandro Lerner y Leandro Fresco.
“Perfecto amor” es una hermosa canción de amor, en ritmo rápido, con un gran trabajo de arreglo con las voces, además de un interesante desempeño de Coleman en las guitarras, sumada una 12 cuerdas que pulsó Córdoba.
“Fuego” toma el camino más sónico, más oscuro, un sendero en el que Coleman es el mejor guía, casi un maestro, y donde puede batirse a duelo para gusto del público con Córdoba, siempre sustentado por el notable pulso de la base Castro-Cariola.
Derribando mitos y prejuicios, Coleman recibe en “Corre la voz”, una hermosa y misteriosa canción que comienza con efectos de guitarra acuática más arabescos, al ex Redondito de Ricota Skay Beilinson, a cruzar acordes y riffs en sus respectivas guitarras.
“Como la música lenta” tiene todos los ingredientes del ADN de Coleman, mezcla distorsión con una guitarra funky, habla de bailar en una fiesta en la que sirven el cuerpo de un amante en una bandeja de cristal, solo como un auténtico “Príncipe de las Tinieblas”. Y además tiene un bonito estribillo. Imposible pedir más.
“Cuestión de tiempo” cuenta con la participación de Alejandro Lerner en Hammond y tiene un hermoso inicio con la voz de Coleman al frente y las sonoridades musicales van tomando características épicas, para vestir a otra romántica canción, también de lo mejor del disco.
“Prohibida” es una veloz y sexy canción, mientras que “Momentos de cambio” tiene aires de country sónico, en la que nuevamente Coleman y su banda dejan sentada su calidad como instrumentistas.
“Caja de Fotos” es un eléctrico repaso de recuerdos de Coleman, con arreglos de rock progresivo y en la que el compositor se permite recordarle a una ex “que te tengo en mi caja de fotos y recuerdos”, mientras que “A Ciegas” le da un buen cierre al disco con ritmos eléctricos, veloces y guitarreros.


BOB MARLEY AND THE WAILERS, “KAYA”

Si "Kaya" es uno de los grandes discos de Bob Marley and The Wailers, esta edición de lujo que acaba de ser distribuida, en conmemoración de los 35 años del lanzamiento de la placa original, resulta mucho más atractiva, y trae un concierto en vivo grabado en Rotterdam, Holanda, durante la gira de presentación de "Kaya", el 7 de julio de 1978.
"Kaya" fue grabado durante el "éxodo" que llevó a Marley a vivir dos años en Londres luego de que él, su mujer y dos asistentes fueran baleados en su casa de Kingston antes de un concierto, y por una interna política de la que no tomaba parte.
Se trata del décimo disco de estudio de The Wailers y cuando salió, algunos lo criticaron por cuanto no es el que expresa más fuertemente las letras rebeldes y contestatarias de Marley sino que opta por canciones más dedicadas al amor y (como lo dice el título) a la mágica hierba de los rastafari.
Si el disco original es ya bien conocido por los amantes de Marley, el segundo CD que lo acompaña y que registra un concierto en vivo es maravilloso.
Ya The Wailers habían sacado en vida "Babylon by Bus", un disco único que registra justamente los shows de esta gira de "Kaya", con extractos fundamentalmente de dos conciertos ofrecidos en el Pavillon de París en junio de 1978, dos semanas antes de este show en Holanda.
El registro en vivo de este magnífico material se inicia con "Positive Vibration", y presenta en el segundo tema, "The Heathen", unos inigualables riffs de guitarra.
Además, trae insuperables versiones de "Rebel Music", "War", "I shot the Sheriff" (el tema que le abrió la popularidad a Marley en Europa), "No Woman no Cry", y "Exodus".
Si Marley es bueno en estudio, en vivo, todos lo saben, es absolutamente insuperable, lo que da a esta caja doble un valor inmenso.


MUSTAFUNK, “SALPICA”

Funk, metal, rock duro, algo de jazz es lo que propone este quinteto de Paso del Rey, que a caballito de un Groove y una base demoledora recuerda los mejores tiempos de los Red Hot Chilli Peppers, los primeros CD de Divididos con el sonido alternativo que hizo eclosión en los `90.
El grupo está integrado por Martín Pedernera en voz,  Agustín Marinelli en voz y guitarra, Serafín Rodriguez en guitarra, Agustín Petinatto en bajo y Camila Marinelli en batería.
El disco arranca con un rockero “Sincero” que rápidamente va virando a un funk, con un bajo pulsado con mucha justeza, mientras que “Juan” tiene ese ritmo frenético y delirante que proponían los Chili Peppers en sus primeros álbumes.
Por momentos se mezcla la influencia jazzera de sus grupos anteriores como Banana Boreal, como ocurre en algunos segmentos de “Mr. Lewis” y el cambio total de aires llega de la mano de “Pequeño Freak Ambulante” que muestra alguna huella spinetteana en ese pasaje instrumental, al igual que en “Mustafá II: la venganza de Ahmed”.
El frenesí y la velocidad, siempre precisa y ajustada, con una destacada labor de Pettinatto en bajo y Camila Marinelli en batería, continúan en “Salpica”, donde aporta sus gritos y su voz Lula Bertoldi, vocalista y guitarrista de Eruca Sativa.
Aquel formato de funky-hard rock del viejo Divididos aparece en “No me mires” y en "Calefón”, mientras que los ritmos más californianos al estilo más Chili Peppers llegan en “Pulsión”, mientras que “Afuera” es una bonita balada funky, donde Mustafunk demuestra el alto nivel instrumental de sus integrantes, al igual que ocurre en “En tu mirada”, también a medio tempo.

VUDU, “LA CORTE DE LA MEDIOCRIDAD”

“La Corte de la mediocridad” es el cuarto disco de este rocanrolero cuarteto de Rosario, que se destaca por la notable voz de Ike Parodi, sus riffs pegadizos y bailables, su poder y su vitalidad.
Junto a Parodi, desde hace 15 años integran Vudú, Mario Laurino en batería, Nahuel Antuña en bajo, Willy Echarte en guitarra y Lucas Russo como invitado en teclados y Hammond.
El disco abre con una canción que hace honor desde su título a la fama que precede a Vudú, poder rockero, velocidad y una arrasadora melodía con “Capitán Decibel”, mientras que algunas huellas de sonido de Led Zeppelin se aparecen en la rockerísima “El chacal”.
En un interesante arte de tapa, los Vudú aparecen vestidos en estilo Luis XV, en diferentes poses hedonistas, dignas de un banquete o una orgía renacentista, aunque en una foto se cuela a uno de los integrantes leyendo “La mesa de los galanes” de Roberto Fontanarrosa.
“Los Fantasmas” tiene un hermoso comienzo góspel y se va tornando en un bonito rock souleado, donde destaca el trabajo de toda la banda para sustentar las notables acrobacias que Parodi concreta con su garganta.
“Muerte al rey” baja un poco la velocidad, con ciertos toques de funky rockero, generado por una banda que suena virtuosa y poderosa y que confirma aquello que Rosario viene gritando hace rato: Ike Parodi es uno de los mejores vocalistas de roncarol local.
“Anda el pobre” es un rock sucio, más denso, y tiene momentos que recuerdan algún viejo clásico de Back Sabbath, mientras que “El vuelo” es una hermosa balada rockera, donde destaca el trabajo del guitarrista Echarte.
Esta banda, habitual animadora de los Cosquín Rock, que también es anfitriona e invitada de las bandas internacionales que llegan para tocar en Rosario, despliega un funk bien power en “El choque”, mientras que “Hijo de la calle” es un lento cuento urbano del Rosario más duro, en la que Parodi y sus compañeros parecen ir más atrás en su homenaje al rock argentino como Vox Dei y Pappo Blues.
“El garca” es un rock duro de pura cepa argentina, con el fantasma de Pappo visitando cada surco, en la que los Vudú saldan cuentas con algún productor o manager que estafó a la banda y también al municipio de Rosario.
“20 años” es una hermosa balada, con gran trabajo de las guitarras, bien acompañadas por los teclados, mientras que Parodi vuelve a narrar un cuento bien urbano de un viejo boxeador, de un luchador de la vida, de esos buscavidas que realizan cualquier changa para llevar el pan a casa. fuente.telam.com.ar