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domingo, 31 de marzo de 2013

Andrés Linetzky: “El tango necesita atraer a nueva gente” El compositor y pianista argentino, pionero del tango electrónico y alumno de los grandes, presenta su CD “Las huellas en el mar”.


Las huellas en el mar (editado por Winter & Winter, Alemania 2012), el último CD del pianista y compositor Andrés Linetzky con la orquesta Vale Tango, propone un recorrido nostálgico por la música sin restringirse a un género. La brevedad de la vida y la necesidad de dejar algo que perdure son conceptos centrales en esta placa, donde Linetzky da sobradas muestras de que llegó a la madurez.
En todas las canciones se dice que, luego de las peripecias y las desesperaciones de la juventud, se llegó al equilibrio de la madurez.

Es muy buena la observación y fijate que no lo había pensado, aunque es exactamente así. La madurez se nota, no solamente por las letras, sino también por el concepto del disco (el noveno grabado con Vale Tango), donde por primera vez no hice esas cosas típicas de la inmadurez como tocar rápido para gustar a la gente, para impactar. Acá me propuse tocar lo que me gusta a mí. Y esto tiene que ver con la madurez.
¿Qué propició esta llegada a la madurez artística?

El nacimiento de mi hija, mi matrimonio.
Las huellas en el mar es mi primer disco luego de estas experiencias.
Los tangos-canciones del disco emanan una sensibilidad joven, nueva. No retoman los tópicos clásicos del tango: la mujer fané y descangayada o el misógino nihilista. Logran que el tango tenga algo que decirles a los jóvenes.

Esto sí lo trabajé conscientemente y me permití salir de los límites del tango. Dije: “Voy a hacer una canción que le guste a cualquiera”. Me parece que esta es una necesidad que hoy tiene el tango: necesita atraer a nueva gente, para lo cual tendrá que hacer ciertas concesiones con el gran público. Cosa rara en los tangueros, que cada vez hacen cosas más difíciles, que ni los músicos pueden escuchar. Lo mío es al revés, quiero hacer una música que sea sencilla.
Tus orígenes tangueros fueron de los mejores…
Fui alumno de Salgán, toqué con Libertella, Carlitos García, Leopoldo Federico, Mariano Mores. Llevo un lastre que dice que el tango es esto. Y lo acepto. Pero también tengo otras influencias. Para mí, los más grandes artistas de todos fueron los Beatles.
En la placa, la tradición está en “Ilusiones perdidas” que evoca “La Yumba”, con contrabajo y bandoneones excepcionales y “Aiumanu”.

Sí, Ilusiones perdidas es bien pugliesiano y Aiumanu es el más tango-tango.
En el solo de piano “Roto antes de armado”, el sonido es contemporáneo y próximo a lo académico. No hay tango.

Esos sonidos también están dentro de mí. Y así como defiendo a muerte que los discos anteriores de Vale Tango son tango, acá también hay cosas que no lo son. Busqué en lo más sincero de mí.
¿Qué público imaginás?

A muchos, que no son tangueros y que no escuchaban mis discos anteriores, les gustaLas huellas en el mar. No busqué que sea un disco de tango aunque en el fondo está, quizás por el sonido del bandoneón o por la constante melancólica de los temas. El alma del disco, aunque no lo sea de piel, sigue siendo el tango. Cuando compuse y también cuando interpretamos estos temas sentimos lo mismo que al tocar los tangos de nuestro repertorio de siempre. El chip es el mismo.
fuente:clarin.com Por Liana Wenner especial para clarín