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jueves, 15 de agosto de 2013

Kevin Johansen I. Varchausky: Libertango La sociedad del cantautor nacido en Alaska y el tanguero que lidera El Arranque. Por Eduardo Slusarczuk.

Tiempo atrás, un asado reunió a Ignacio Varchausky y Kevin Johansen por primera vez. Casi sin querer, se comenzó a gestar una sociedad que tuvo su primera y acotada aparición en Bi, la más reciente producción del cantante nacido en Alaska. Y que ahora sube al escenario del Club Fernández Fierro para compartir un repertorio con destino de disco.
“Para nosotros, haber hecho Nieva en Buenos Aires -un tango de Kevin- yEverybody Knows, de Leonard Cohen, fue un descubrimiento muy lindo. Habíamos interactuado con otros géneros, cuando tocamos con Leo Masliah y con Wynton Marsalis. Pero esto es distinto”, explica Varchausky, director de la formación creada en 1996.
¿En qué radica la diferencia?

Varchausky: En que este proyecto nos da la oportunidad de acercarnos y abrazar a la canción con mucho menos neura de la que tiene la canción tanguera. El tango está tan lleno de lo que se puede y lo que no, que a veces uno mismo cae en la trampa.
¿Son trabas autoimpuestas?

Varchausky: A veces, hasta inconscientes. Por eso, trabajar con un cantautor que propone una apertura, poder encontrar un lugar común de conversación y un lenguaje común, es un soplo de aire fresco. Sea en un tema de Cohen o en otros como Daisy oGuacamole, del mismo Kevin.
Johansen: En verdad, en mis discos siempre hubo algún sentimiento tanguero, alguna milonguita o algo por el estilo. Todo argentino tiene metida la intravenosa del tango.
Varchausky: Sólo que el tanguero que, como nosotros, está atravesado por otros lenguajes como el de The Cure o Eurythmics (el repertorio incluye versiones de In Between Days, de los primeros; y de Sweet Dreams, del ex grupo de Annie Lennox), muchas veces reclama una mayor apertura, pero lo hace poco y nada. Entonces, lograrlo es muy importante.
Johansen: El tango también permeó a muchos géneros, de la música brasileña, o Grace Jones haciendo Libertango. Es una referencia ineludible. Es como un efecto rebote del imperialismo cultural: El que va y conquista, después recibe influencias de aquellos a quienes conquistó.
¿El juego consiste en tomar un tema y llevarlo al formato tanguero o, por el contrario, poner la instrumentación del tango al servicio de la canción tal cual es?

Varchausky: El tema es que los géneros con tanta tradición, como el tango, el jazz o el flamenco están más definidos por cómo se toca que por lo que se toca. Una versión reventada de La Cumparsita puede llegar a no ser un tango, pero si escuchás In Between Days por nostros, no vas a tener dudas de que es un tango.
¿Qué sucede con el canto?

Johansen: Hay referencias ineludibles. De lo que se trata es de no caer en las trampas del tango vocal, que son muy tentadoras. Cuando hacemos Palermo, el recuerdo de Gardel aparece enseguida y la boca pronto se te convierte en un gramófono. Es difícil. Pero creo, también, que es lindo reconocer esas influencias, con cariño y hasta con humor.
Varchausky: Lo más lindo es esa mezcla de los temas en inglés de la mano conPalermo o Tranquilo, viejo, tranquilo. No nos sentamos a ver qué temas raros podíamos hacer para llamar la atención. Nos estamos dando un gusto, y disfrutando sin tener que estar pidiendo permiso. No es que ahora El Arranque va a hacer The Cure, y Kevin se va a transformar en tanguero. A mí me gusta pensarlo más como la imagen de cambiar figuritas.
Johansen: Como le dijo un ya anciano Samuel Beckett a la joven coreógrafa Maguy Marin: “Con respeto no se logran las cosas bellas.” Pero pensá en todo el amor y la onda que le vamos a poner. Sin respeto, pero con amor. fuente:clarin.com.ar