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sábado, 6 de abril de 2013

Cristian Castro: “Soy lo que quieran que sea: si quieren que sea gay, soy gay” A los 38, el mexicano quiere demostrar lo que es en vivo con su nuevo disco, “En primera fila”. Confiesa su amor al rock y a... su mamá.


- Hola, ¿cómo te llamas? No, espera, tendría que preguntártelo en argentino: ¿cómo te llamás?
Desde algún lugar de Miami, el de Cristian Castro es apenas el primero de los varios gestos de cortesía que exhibirá durante la entrevista. Entre ellos, agradecer el tiempo del cronista y chequear que la comunicación sea clara antes de proponer entrar en tema.
Y el tema es la edición de la primera parte de Cristian Castro - En primera fila, un combo de CD y DVD grabado en vivo y editado por Sony, que combina varios de sus éxitos conteniendo algunos temas nuevos, con la colaboración de algunos invitados, entre ellos, su mamá, Verónica.
Bien, después de casi 20 álbumes en estudio y de más de tres décadas de carrera, era hora de tener un disco en vivo.

(Risas) Sí. Me pareció acertado aceptar la propuesta del sello, porque eso le hacía falta a mi trayectoria.
¿Por alguna razón en especial?

Porque creo que es muy positivo que la gente tenga un paneo en vivo de Cristian, y compruebe algunas cosas sobre las que, a veces, algunos especulan. Además, sé que hay muchos que esperaban tener la sensación de Cristian cantando en directo.
Entonces, sin esperar pregunta, el cantante, nacido en México hace 38 años, pone el acento en los invitados que participaron en la grabación, y enumera: “Canté con las chicas de Ha-Ash, Leonel García, con los chicos de Reik...” Y con tu mamá.

Sí. hace mucho que quería cantar con Verónica Castro. Soy su seguidor fiel, su fanático. Es una bendición ser su hijo, a pesar de que haya habido altas y bajas como cualquiera las tiene con sus padres (ver “Casi un matrimonio”).
¿Cómo elegiste el repertorio?

Junto a los productores, elegimos una lista de canciones, y luego, casi por votación seleccionamos las que nos parecía que merecían ser revividas. Algunas, por muy conocidas; y otras, porque la gente casi ni las conoció, y es bueno traerlas al presenta para que la gente vea lo lindas que son.
¿Hasta qué punto te involucrás en los arreglos, en el armado de los temas?

Me involucro mucho. Siempre estoy pensando en nuevos arreglos. En este caso, hicimosVolver a amar en formato de salsa. Aunque no soy para nada un salsero, está bueno ver de qué se trata eso de sonear, que es tan difícil para nosotros, los mexicanos. Y también para ustedes: nunca vi sonear a un argentino. En cambio, a Mañana mañanatambién le hicimos un arreglo diferente, pero en una onda... Bueno, nunca me atrevo a decir en una “onda Björk”, porque la palabra Björk me parece demasiado grande. Pero va por ese lado. De lo que se trata es de mover un poco las canciones para que la gente pueda volver a disfrutarlas.
No sé si suena demasiado grande, pero el nombre de Björk sí suena bastante alejado del mundo del pop melódico.

Sin embargo, creo que es un buen momento en el que el pop está abierto a ciertas experimentaciones. Y de pronto, tienes la posibilidad de mezclarte con ritmos como el reggaetón, el rap o lo caribeño, como la bachata.
¿Esa evolución incluye un cambio en tu forma de interpretar?

En lo que respecta a mi voz y a mi manera de interpretar, siempre voy a tratar de poner un poco más de mí: a matizar mejor, a contrastar mejor, a dibujar mejor. Porque es un dibujo lo que realmente se espera de una canción, para que pueda ser bien transmitida. Por eso trato de hacer mejores fraseos, más incisivos y maduros, para que mis canciones penetren mejor.
Más de una vez te preguntaron cuál era tu objetivo al cantar, y respondías: “Que les guste a las chicas”. ¿No es muy poco ambicioso?

Es que la idea de cantar, en verdad, para mí, es más bien lograr el reconocimiento de la gente, pero también de los músicos que la gente y yo admiramos (Ver Buscando...). De hecho, ahora estoy terminando de preparar mi disco como cantautor, y ya hablé con David Botrill, que ganó tres Grammy produciendo a Tool, que es una banda que me gusta mucho, para que trabaje conmigo.
Esperá, esperá. ¿Vos me estás hablando del mismo que produjo a Tool y a King Crimson?

(Risas) Sí, y que también trabajó con Peter Gabriel. Le mandé los demos y me dijo que sí. Así que es una sorpresa más grande para mí que para cualquiera.
Se viene el disco de rock con el que tanto amenazaste.

De este año no pasa.
¿Y después te vas a tirar a la platea como en la publicidad?

(Risas) ¡Qué loco eso! Pero me da mucho gusto que la gente piense en mí más allá del cantante de traje, que hace baladas y que vive ese mundo del pop romántico que me gusta tanto, y que no me parece tan diferente del mundo del rock.
Ya que estamos, entonces, nombrame tres bandas o músicos que en este momento te interesen.

Número uno total, El columpio asesino. No sé si los conocen en la Argentina, pero son súper. Luego, hay un grupo tremendo que se llama Warpaint. Son unas niñas a las que les veo un futuro prometedor. Y Lana del Rey me parece una super elección, si quieres encontrar algo nuevo y lindo.
¿Cómo se compatibiliza este interés por la música con tu parte mediática, en la que siempre terminan siendo más importantes tus temas de pareja, con varios escándalos incluídos?

Sinceramente, no sé por qué a la gente le interesa indagar tanto en mi vida personal. No creo que mi vida privada sea tan interesante. Que si ando con una chica o con otra, que si me gustan los enanitos...
Vos colaboraste bastante.

Sí, pero me tengo que burlar de todo lo que quieren decirme. Soy lo que quieran que sea: si quieren que sea gay, soy gay. Y si quieren que me gusten los travestis, pues, ¡me gustan! Con tal de que me dejen cantar, lo soy. Si a la gente le gusta reírse de mí, también me gusta. Lo importante, para mí, es cantar, Es lo único que me ha interesado siempre. La gente que que se quiere quedar ahí, en esas cuestiones, allá ella. Yo me quedo con la música.
fuente:clarin.com  Por Eduardo Slusarczuk eslusarczuk@clarin.com