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lunes, 27 de mayo de 2013

CINE La argentina que fue elegida mejor actriz en Cannes Recibió el prestigioso premio del festival francés, ganado por Norma Aleandro en 1985, por su papel en “Le passé”, del iraní Asghar Farhadi. “La vida de Adèle”, de Abdellatif Kechiche, se quedó con la Palma de Oro.

Bérénice Bejo no lo podía creer. Emocionada hasta quedar poco menos que petrificada y no poder levantarse de su butaca en la sala Lumière, la actriz -nacida en Buenos Aires, hija del documentalista Miguel Bejo, con quien se mudó a París a los 3 años, tiene nacionalidad francesa- ganó el premio a la mejor interpretación femenina por Le passé (El pasado), del iraní Asghar Farhadi.
Bejo, de 36 años, estaba acompañada por su marido, el realizador parisino Michel Hazanavicius, que la dirigió enEl artista, ganadora del Oscar el año pasado. En Le passé compone a Marie, quien después de cuatro años de estar formalmente separada de Ahmad, éste llega a París desde Teherán, para realizar el divorcio que le pide ella. Pero no le dice que está esperando un bebé de su nueva pareja, ni que tiene una conflictiva relación con su hija adolescente.
“Es verdad que cuando se sale de una experiencia como la de El artista una espera encontrar un director que te conduzca lejos y cuando Asghar me propuso este filme, sabía que iba a vivir una experiencia particular, de gran fuerza “, dijo Bejo, quien en su agradecimiento en el escenario continuó: ”El guión de Asghar fue una joya, un objeto inesperado que me tocó en suerte. Yo amo a Asghar, lo amo muchísimo porque todo lo que hice en el filme se lo debo a él. El rodaje fue un viaje maravilloso y este premio quiero compartirlo con el equipo y con mis compañeros de reparto”.
Y, de hecho, hizo gestos al realizador para que la acompañara. En ningún momento habló en castellano, ni sobre el escenario ni luego en la conferencia de prensa.
Ya algo más relajada, en la conferencia de prensa posterior a la entrega -debió haber sido la cuarta en hablar con la prensa, pero la postergaron, tanta importancia le han dado a su premio aquí en Francia, y la dejaron justo antes de que hablaran los ganadores de la Palma de Oro-, Bérénice dijo: “Estoy muy orgullosa con este premio, pero pienso que cuando un actor debe mucho a su director, al guionista y en fin de cuentas a los otros actores y al equipo… Yo conocía ya al director y había admirado Una separación. Creo que él me eligió por la notoriedad internacional que me dio El artista ”.
Y ante una pregunta de si consideraba este galardón en Cannes como una revancha a no haber ganado el Oscar por El artista, fue tajante, aunque cordial. “Para mí este premio no es una revancha por no haber conseguido el Oscar por El artista. Yo no soy una persona vengativa, Me considero muy afortunada por esta profesión que elegí y mi primer sentimiento es dar placer al espectador. Lo importante no son los premios es participar en un proyecto en el que una cree”.
También Bejo comentó que “lo bueno de tener notoriedad internacional, es que una puede elegir sus guiones, y así sorprender tanto al público en las salas como a los periodistas y críticos, contando una historia que puede parecerse a la de tu vida, o no”.
El premio a Bérénice Bejo como mejor actriz debe sumarse al que recibió en su momento nuestra compatriota Norma Aleandro por La historia oficial, en 1985. Aquella vez, Aleandro lo compartió ex aequo con Cher (por Máscara).
En cuanto a cómo fue su colaboración con el realizador iraní, que el año pasado ganó el Oscar a la mejor película hablada en idioma extranjero por Una separación, había dicho que “Trabajamos con un traductor, y la voz de Arash se convirtió en la de Asghar”,.
Fue todo un mensaje extracinematográfico que la Palma de Oro a la mejor película fuera para la francesa La vida de Adèle, Capítulo 1 y 2, mientras en París hay movilizaciones a favor (y en contra) del matrimonio igualitario, puede entenderse desde sus enormes valores intrínsecos. Era, sin dudas. la mejor de las veinte que concursaba. Pero si se lo observa con un ojo fuera de la sala Lumière, el significado se acrecienta.
Dirigida por el tunecino Abdellatif Kechiche (en la Argentina estrenó Cous cous), Adèle es una adolescente (Adèle Exarchopoulos) que se enamora de otra joven artista plástica (Léa Seydoux). Las fuertes escenas que reflejan el amor, la pasión, la seducción y el atractivo físico de ambas mujeres, sin llegar al porno, son necesarias para entender la relación entre ambas. La gran fluidez de los diálogos hace que las tres horas de proyección pasen volando.
Y sólo porque por una reglamentación del Festival el filme que gane la Palma de Oro no puede obtener otro galardón, el Jurado presidido por Steven Spielberg decidió sumar a las actrices al realizador. Fue una Palma compartida por tres. Un auténtico “menage a trois”.
El premio al mejor director para el catalán, afincado desde niño en México, Amat Escalante, repite el galardón del año pasado a otro realizador mexicano, Carlos Reygadas por Post Tenebras Lux. Y si el premio a Bejo fue sorprendente, el de Escalante fue totalmente inesperado.
Heli cuenta la historia de una familia en un suburbio mexicano signada por la violencia, que incluye una menor de 12 años secuestrada y tras una violación, embarazada, torturas mostradas gráficamente (a un personaje le queman el pene) y más. Sí, más.
Los Coen, llamativamente, no fueron a recibir el Premio Especial del Jurado, sino que Kim Novak se lo entregó a Oscar Issac, el actor guatemalteco que protagoniza el filme sobre un músico folk de los años ’60.
En términos generales, no hubo, esta vez, un filme rupturista en la competencia, pero tampoco un presidente de jurado que se atreviera a premiar a una postura extremista, como Tim Burton hizo con Apichatpong Weerasethakul en 2010.
Ayer considerábamos que el Jurado podría premiar a una corriente renovadora, en cuanto a las edades de los ganadores. Y no nos equivocamos, porque a excepción de Bruce Dern, mejor intérprete masculino por su anciano con Alzheimer en Nebraska, de Alexander Payne, los ganadores fueron relativamente jóvenes. Joel (58) y Ethan (55 ) Coen son los mayores, seguidos por Kechiche (52), el japonés Hirokazu Kore-eda (51), el chino Jia Zhangke (43), el iraní Asghar Farhadi (41) y el catalán-mexicano Amat Escalante (34).
Ah, la maestra de ceremonias fue Audrey Tautou, y la película de clausura, Zulú, de Jérôme Salle, con Orlando Bloom y Forest Whitaker. Pero la mayoría optó por salir de la Lumière e ir a la cena en Agora, y luego a la fiesta post gala en la playa del Hotel Majestic. Y ahí fuimos. fuente:clarin.com

Por Pablo O. Scholz