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domingo, 23 de diciembre de 2012

"Eleonora Cassano" se despidió de la danza clásica frente a una multitud en el Obelisco

Unas 30 mil personas asistieron el sábado por la noche a un emotivo espectáculo frente al Obelisco porteño, donde la bailarina Eleonora Cassano se despidió de la danza clásica luego de 25 años de carrera profesional, con una interpretación del ballet completo "El Cascanueces", de Peter Tchaikowsky. 

Organizado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad, con entrada libre y gratuita, acompañaron a la prestigiosa bailarina argentina Herman Cornejo, principal bailarín del American Ballet Theatre, y más de 100 bailarines seleccionados en distintas ciudades del país. 

"Un gran regalo de navidad para la Argentina en la Ciudad de Buenos Aires, que Eleonora Cassano se despida bailando con chicos de todo el país", señaló el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi. 

La función tuvo la particularidad de contar con alumnos de diferentes escuelas de danza de todo el país que habían sido seleccionados por Cassano en las ciudades de Buenos Aires, Chacabuco, Mar del Plata, Paraná, Rosario, Mendoza, Córdoba, Santa Fe, Bahía Blanca, Salta y Tucumán. 

El elenco estuvo integrado exclusivamente por bailarines argentinos, algunos de los cuales residen en el exterior y fueron invitados a participar. 

Hubo también música en vivo interpretada por el Coro de Niños dirigido por Rossana Judith Bravo y la Orquesta Académica de Buenos Aires, dirigida por Carlos Calleja. 

En tanto, la dirección general del espectáculo, la adaptación y coreografías estuvo a cargo de Liliana Belfiore. 

Además, el gran bailarín Julio Bocca participó de una clase de calentamiento para todo el elenco y fue ovacionado por el público asistente. 

Unas 8.000 sillas que fueron colocadas ante el escenario se ocuparon con significativa antelación, lo cual puso en evidencia la gran expectativa del público ante esta última presentación de Eleonora Cassano como estrella de la danza clásica. 

Una emotividad muy especial se palpó durante la función, con una energía que iba del escenario a los espectadores y de los espectadores al escenario, a cuyos lados había dos pantallas de grandes dimensiones para una mejor visualización del espectáculo.  fuente:26noticias.com.ar