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viernes, 4 de noviembre de 2016

Sergio Cortés, el calco de Michael Jackson que llega a Buenos Aires El español presenta este miércoles su show imitación de Michael Jackson en el Gran Rex, un espectáculo al que llegó casi de casualidad y que le trajo sorpresas, como la persecución de fans en Nueva York y el despiste de periodistas durante el casamiento del Rey del Pop con Lisa Marie Presley.

Esta es la primera visita al país de Cortés, quien cuenta con un equipo de trabajo italiano, aunque tendrá bailarines argentinos para la presentación en Buenos Aires, en una gira que continuará por Europa.

“Será un concierto en vivo, con músicos, bailarines, videos y efectos especiales. Cantaré los hits que la gente espera, pero también agregaremos canciones nuevas y otras que acaban de ser editadas, pero que son muy buenas”, explicó el bailarín en una entrevista con Télam.

A Cortés lo descubrió un periodista de Barcelona un día que regresaba del colegio a los 16 años, y le propuso realizar una entrevista con maquillaje y vestimenta, lo cual le abrió las puertas a trabajar para una empresa de perfumes de Suiza que explotaba la imagen de Michael Jackson.

“Nunca tuve problemas legales. El perfume trabajaba para Michael Jackson. Siempre trabajé directa o indirectamente con él. Promocioné bebidas y he hecho muchas cosas, siempre con su aprobación”, señaló el imitador.

Télam: ¿Tenías experiencia en canto y baile?
Sergio Cortés: Me gustaba cantar y bailar, pero no de forma profesional. Cantaba Michael Jackson con una tímbrica muy parecida y era mi ídolo. Luego del ofrecimiento, empecé a estudiar baile y a mirar su imagen. Fue un proceso natural, sin cirugías.

T: ¿Qué diferencias hay con respecto a otros espectáculos?
SG: Siempre quisimos hacer algo distinto, no llevar la misma pauta en las canciones. Lógicamente, hay canciones típicas que tienen que estar, pero al show le dimos un toque de frescura con las nuevas canciones.

T: Michael Jackson te contrató para despistar a la prensa en su casamiento con Lisa Marie Presley.
SC: Sí, se organizó un desfile con 80 motos, patrullas y helicópteros y yo iba en un descapotable saludando a la prensa. Fue la MTV inglesa y hasta hice una canción en privado para ellos. Hasta ahí todos creían que era él, hasta que se destapó la historia.

T: ¿Te pareció gracioso que todos te siguieran a vos?
SG: En realidad, sentí un poco de tensión. Él quería que fuera así para un bien suyo, a mí me resultaba un juego que me daba un poco de tristeza por la gente que saludaba creyendo que era él.

T: Hasta Harrison Ford te confundió.
SG: (risas) Sí, pero fue una situación extrema y peligrosa. Yo estaba en Nueva York esperando a cruzar la calle, él se paró al lado mío y me dice: “¿Mick?”. Yo le digo que no, pero pasó un coche y me gritó: "¡Michael Jackson!". ¡Pensando que yo era él y nadie reconoció a Harrison Ford! Se empezó a juntar gente y salimos los dos corriendo. Yo me metí en el hotel y estuve tres días sin salir porque estaba rodeado de fans.

T: ¿Esa fue la única vez que te confundieron?
SG: No. Hubo varias. En Euro Disney yo iba caminando, con auriculares, y una persona me tomó del brazo. Yo le dije que no era Michael Jackson, pero me empezaron a seguir y a agarrar entre varios. Me asusté y salí corriendo otra vez. ¡La gente salía de todos lados y yo me tuve que esconder en el baño!

T: ¿Nunca quisiste montar tu propio espectáculo por fuera de la imagen de Michael Jackson?
SG: Tuve la idea de llevar un proyecto propio, pero lo malo era que yo recordaba mucho a él. Pensé en dejarme la barba y teñirme el pelo, pero no me sentía cómodo. Por otro lado, Michael Jackson era muy completo, con danza, baile y todo lo que lo rodeaba y yo no encontré nada que me llenara tanto como imitarlo a él. Quiero ser feliz en el escenario y que la gente la pase bien. No me importa si lo hago como Michael Jackson o Sergio Cortés.

T: ¿Nunca te ofrecieron suplantarlo?
SG: No, pero me propusieron, en la época negativa de él, con los juicios, hacer montajes negativos en su contra. Pero por supuesto que no acepté. Humanamente no iba conmigo.

T: Lo conociste a través de sus sobrinos, ¿no?
SG: Sí, fue en 1997. Fue muy extraño tener a tu ídolo tan cerca y verlo tan humano, entregado y dispuesto. Fue muy bonito. Fue un sueño tan real que potencia la idea de que era maravilloso, ya no desde el arte, sino desde la persona.

fuente: telam.com.ar
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