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lunes, 3 de febrero de 2014

Murió "Jean Babilée", el heredero de Nijinsky El mítico bailarín, que se formó en la Escuela de Danzas de la Opera de París, falleció cuatro días antes de cumplir 91 años.

Cuatro días antes de cumplir 91 años, falleció en París el mítico bailarín Jean Babilée. “El muchacho que vuela” -así lo llamó la escritora Colette después de verlo bailar-, “el nuevo Nijinsky” y “el fénix del ballet” son otros tantos apelativos que recibió este inmenso artista, retirado de la danza con un espectáculo del coreógrafo Joseph Nadj. Fue en 2003 y Babilée tenía en ese momento 80 años. Mucho antes había dicho: “La danza no es un oficio, es un estado”.
Nacido en 1923 como Jean Gutman, de padre judío, Babilée -que se formó en la Escuela de Danzas de la Opera de París- se unió a la Resistencia francesa durante la ocupación nazi. Con la liberación de París en 1945 regresó a la ciudad en auto-stop y se precipitó a un estudio de danza. Al año siguiente estrenó el que es su rol quizá más celebrado, el que creó Roland Petit especialmente para él, sobre un guión de Jean Cocteau.
El joven y la muerte es una pieza para dos únicos personajes cuya acción transcurre en una sórdida bohardilla parisina. El papel del Joven fue asumido más tarde como un desafío por otros grandes intérpretes: Rudolf Nureyev, Mijail Barishnikov y nuestro compatriota Julio Bocca. Mucho tiempo después dijo Babilée sobre ese rol que interpretó más de 200 veces: “El joven era yo. Todo era de una extrema facilidad. Tenía un cuerpo que hacía exactamente lo que yo quería, una energía que obedecía a mis deseos y a la música. Era mi vida la que estaba danzando.” La carrera de Babilée fue atípica: épocas de gloria y alejamientos voluntarios de la escena. En 1979 obtuvo un inmenso éxito con la obra Life, creada para él por su amigo Maurice Béjart en Nueva York. Al terminar de montarla, Béjart cayó a los pies del bailarín y exclamó: “¡Eres es el más grande!”. Babilée continuó bailando esta pieza hasta 1985.
Alternando con sus épocas de coreógrafo, bailarín y director de compañías, Jean Babilée también se dedicó al teatro y al cine y fue un viajero incansable que recorrió toda Europa, Asia, la India y los desiertos de Africa del Norte. Había festejado su cumpleaños número 90 en Senegal con su bella esposa Zapo. fuente:clarin.com  

Por Laura Falcoff