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martes, 25 de octubre de 2016

MUESTRA Entre los sueños y las pesadillas: se exhiben los inquietantes niños enmascarados de Alejandro Pasquale "Universos paralelos" es el título de la exposición que el joven artista inaugura este viernes a las 19 en la porteña galería Quimera, una breve pero contundente muestra de 13 pinturas en diversos formatos en los que las figuras protagonistas, en su mayoría niños y niñas, llevan máscaras o antifaces, como sumergidos en paisajes de ensueños, melancólicos y oníricos. Por Mercedes Ezquiaga.

En esta serie de pinturas los rostros de los retratados se encuentran cubiertos por máscaras perfectamente geométricas, algunas blancas como las nubes, otras que mutan hacia paisajes iridiscentes y hojitas que bisbisean, de claroscuros epifánicos y cielo abiertos. Es imposible saber qué gestos tienen estas figuras, cuál es su estado de ánimo, ni a qué época pertenecen ya que sus vestimentas, -sweaters, vestidos, pantalones- parecen fuera del tiempo. Pero sí es posible vislumbrar, tal vez, su imaginación.

Pasquale (Buenos Aires, 1984) pinta paisajes soñados, pero también se escurren a través de su imaginería las postales de su infancia, transcurrida en Rincón de los Sauces, Neuquén, y algo de los hallazgos de los tratados de botánica que suele consultar, y del que se confiesa fanático.

Todo esto se evidencia por ejemplo en la pintura "Espora", título de una de las obras centrales de la exposición. En ella, un niño y una niña juntan flores de una extraña planta de hongos, con máscaras blancas y llamativamente largas. Pero además "espora" significa, en biología, la forma de resistencia que adoptan las bacterias ante condiciones ambientales desfavorables. Como si algo de esas propiedades se transmitieran a la condición de los retratados.

Las obras de Pasquale navegan entre distintas técnicas, algunas realizadas solo en lápiz sobre papel, otras en óleo sobre tela y un tercer grupo donde el grafito y el óleo se combinan de manera armoniosa. En "Invisible" (2015) el niño protagonista se esconde detrás de un antifaz negro y rectangular, mientras que en "Somos lo que soñamos" la máscara y la ropa del niño adquieren los utópicos escenarios por él pergeñados, al igual que en "Estío" y "Coloso".

"Son como antirretratos. De niños metidos en su imaginación. Yo antes hacía retratos con birome, donde las caras se veían muy claramente, y cuando cambié al lápiz empecé a laburar la temática de las máscaras, que es algo introspectivo", cuenta Pasquale en entrevista con Télam.

"Es un juego, como un refugio, tanto la máscara como pintar", dice este artista prácticamente autodidacta -pasó poco tiempo en escuelas de arte, primero en General Roca, Río Negro, y luego en Buenos Aires, aunque no demasiado entusiasmado en ninguna de ellas. Luego tomó talleres con Eduardo Stupía, y fue finalista en el Premio Itaú a las Artes Visuales, entre otros galardones recibidos.

"En mis obras hay mucho de mi propia infancia -dice Pasquale-, para empezar la naturaleza, un contexto donde estuve muchos años, el Delta en Neuquén. Es un constante autorretrato. No creo que haya obra que no contenga la historia del artista, es imposible, yo me veo totalmente retratado en recuerdos y situaciones, en cosas mías", relata.

- Télam: La botánica es algo muy presente en tu obra.
- Pasquale: Yo estudié un año y medio en la escuela de jardinería del Jardín Botánico y soy coleccionista de plantas sagradas -peyote, San Pedro-, me encantan las plantas, las estudio, me gusta saber sus nombres científicos, y ese mambo que está dando vueltas en mi cabeza está reflejado en las obras.

- T: "Del jardín de los soñadores", "Frágil", "Somos lo que soñamos", "Equilibrio" y "Tierra negra" son algunas obras que trazan el itinerario de la muestra. ¿Cómo surgen estos títulos?
- P: Muchos son fragmentos de poemas. Me gustan ciertos poetas o escritores. Por ejemplo ciertos fragmentos de Castañeda. También me gustan algunos textos de Fernando Pessoa. Una de mis obras se llama "la realidad no me necesita", que es el título de uno de sus poemas.
Sobre sus influencias, Pasquale menciona desde artistas contemporáneos locales como Max Gómez Canle o Diego Gravinese a otros históricos como Sandro Botticelli, Lucien Freud o Gerhard Richter.

En la vidriera de la galería Quimera se verá además "Black out", instalación del artista Hernán Salvo, que permanecerá en paralelo a la exposición de Pasquale, ambas hasta el 23 de noviembre. En Humboldt 1981 (CABA), de lunes a sábados de 10 a 20, con entrada gratuita. fuente. telam.com.ar

Para ver el cable de la noticia, ingresar en https://cablera.telam.com.ar/cable/405119

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